MICRORELATO CONSUMISTA #3 “JOSE Y JULIÁN”

Tras el éxito cosechado con el método “hermitaño” el Sr.Cuesto sentó cabeza poco después de terminar su, como le gusta llamarla, “gesta empresarial”, se casó con una compañera de facultad, Dolores Cabeza, una chica de una familia humilde, inteligente y con sangre en lugar de horchata, debido a la combinación apellido/nombre. De padre barrendero y madre empleada de su hogar consiguió el dinero de los estudios a través de numerosas ayudas tanto de Becas como de programas de los servicios sociales y logró acabar sus estudios.

De este matrimonio salieron dos hijos gemelos, al menos físicamente, Jose y Julián.Desde pequeños se les notó con actitudes muy diferentes, uno siempre fue callado y obediente mientras que el otro no para de “dar problemas” , ya que se dedicaba a salir al jardín a correr y a jugar con el aire en lugar de estar con los juguetes tan caros y que todos quieren de su padre.

En la etapa del colegio sus diferencias se fueron acentuando más. Jose era silencioso, no hablaba más de lo necesario, se relacionaba lo suficiente como para no determinarlo autista, pero se quedaba muy cerca, ya que se hacía amigos de gente que les gustase los juegos de equipo, donde si no sirves para dar órdenes, o no quieres darlas, estar callado y escuchar vale.

Julián era muy risueño, los recreos se los pasaba corriendo por las zonas verdes del colegio y buscando siempre alguien a quién poder pillar en un “pilla,pilla”.En el aula no era mucho más estático, de cintura para abajo las piernas no paraban de zarandear y sus manos entrelazándose nerviosas mientras mira desde la ventana al patio.

En la etapa del instituto su separación se hizo más física y humanamente, ya que de pequeños sus padres les “obligaban” a ir juntos, en cuanto hubo personas con actitudes similares a las suyas se fueron sintiendo más cómodos con otras personas.

Jose era lo que se denomina un “As” con las matemáticas.Lo ordenado le parecía fácil y simple, le gustaban las operaciones complicadas, reducir el problema a su solución más simple.El Sr.Cuesto fomentó ese aspecto de Jose, ya que decía que ” se veía reflejado en un espejo”.Por lo que lo apuntó a clases para reforzar conocimientos y comprender las maneras de solucionar las incógnitas de los problemas matemáticos. Julián mostraba algo más de pasividad frente a la preocupación de las calificaciones que mostraban los Sres.Cuesto. Los profesores les recomendaban que se fuese a otro tipo de curso, igual de cara al título de ESO, pero con contenido más básico. Al Sr.Cuesto le hervía la sangre cada año que se lo propusieron , ya que “su niño no está limitado”, por lo que pagaba esa frustración clausurando a Julián en el domicilio tras terminar la jornada escolar.

Así acabaron el instituto, Jose con un notable de media y Julián con un bien, lo cual fue una gota de agua en un platillo de aceite para su padre.Jose como era de esperar comenzó el bachillerato de económicas, él lo tuvo claro, quiere ser el Cuesto Jr de los negocios. Julián en su último año de ESO escuchó en clase de historia cómo su padre influyó en la era comercial con su método “hermitaño”.Se sorprendió ya que había estudiado las distintas revoluciones, también en clase de historia, y es de las primeras “influencias nefastas” para el trabajador. Por lo que decidió tomarse un año sabático para despejarse, aunque el Sr.Cuesto lo tomó como “sus vacaciones indefinidas”. Julián cogió dinero para sobrevivir durante doce meses, un total de nueve mil euros, cantidad que horrorizaba a su padre, el cuál le ofreció veintemil para no quedarse corto.

Durante ese año fue conociendo a muchas personas relacionadas con las viejas empresas de su padre, ya que la mayoría de la gente de la ciudad había trabajado en las empresas “flash” como las llamaban los obreros y , al quedarse con un amigo suyo del instituto en una casa alquilada, logró pasar desapercibido. Escuchó barbaridades acerca de las jornadas laborales y las condiciones en las que trabajaban. Según decía más de uno ” los juguetes tenían más vida que nosotros”. Su padre les obligaba a cumplir sesiones de 18 horas durante los meses de creación, con un sueldo proporcional a las ventas , sobre un sueldo fijo de cien euros. La suma tras las ventas eran cuantiosas , pero los cargos de la seguridad social por los seguros de accidentes hacía que la cifra rondase los ochocientos euros por mes trabajado.

Éstos datos revelaban la cara más pura del método “hermitaño” y Julián no comprendía cómo alguien es capaz de catalogar eso como “influencia positiva”. Éste preguntaba si no se hicieron sindicatos o movimientos en contra de ese modelo, la mayoría contestaban que ” la policía se encargaba de que no nos juntásemos muchos en una plaza, a parte, ¿qué tiempo teníamos? era o montar el sindicato o dormir…”

– ¿¡Pisoteados y amordazados!?- pensaba lleno de rabia cada vez que oía el nombre del método de su padre.

Consiguió reunir a viejo capataces de las naves de su padre, los cuales aunque derrotados, exclamaban una compensación. Julián les propuso entrar en casa de su padre, donde tenía obras de arte y joyas de todo tipo. Julián pedía venganza. Además la situación laboral estaba llegando a una decadencia incalculable, las empresas no respondían por el trabajador, era el método “tu quieres” donde no dan de alta como trabajador a nadie, y pagan auténticas miserias por días de trabajo. Por lo que el ambiente ya se estaba caldeando y Julián sólo tenía que indicar el camino.

Güeno, Feliz Año 2015, y Buenas Noches Por Venir!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s